Momentos

Hace como mil años, iban los dos caminando por la vereda, a pocos metros del departamento de ella. El estaba serio, callado y tosco. Las respuestas eran cortas y tajantes.

Ella - Qué te pasa?
El - Nada
Ella - Decime.
El - No me jodas! No me pasa nada!.

Ella siguió de largo cuando llegaron a la puerta, él la siguió y empezó la primera vuelta a la manzana.

El - No vamos a tu casa?
Ella - ...
El - Che!
Ella - ...
El - Que te pasa?
Ella - ...

Comenzaba la segunda vuelta. Ella se detuvo. Lo miró. Preguntó.

Ella - Querés saber que me pasa?
El - Sí
Ella - Sabes cuál es la única forma de que sepas qué me pasa?
El - No
Ella - Que yo te lo diga.

El hizo click.


One Response so far.

  1. La says:

    Que gran verdad!!! Una concisión increible...:)
    Besos

Leave a Reply

No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. (Oscar Wilde)