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"Fabrica" vs "Tienda". Parte 1

Si trabajas en informática muchos años, la metodología de trabajo del propio negocio en sí te va modelando como persona con el paso del tiempo. Esto hay que tenerlo muy en cuenta antes de decidir de qué trabajar.
Podemos resumir que el modo de trabajo en desarrollo es tipo “fábrica” y en sistemas es tipo “tienda”.


El increíble mundo del desarrollo: el trabajo modo “fábrica”.
Como todo, está lleno de buenos momentos y también malos, épocas de mucho curro o poco curro, cambios de proyecto y de personal, situaciones increíbles, etc. Construir software no es sencillo, por lo que durante este proceso, en la “fabrica”, pasa de todo.

El trabajo tipo “fabrica” es un trabajo de duración media-larga, realizado medio-en cadena y medio-coordinado por alguien que sabe más que tú en el que el objetivo final es crear un medio-producto (software) para medio-venderlo a un precio fijado antes de su producción.

Esto último se convertirá en la espada de Damocles de todo el equipo: dado que el precio se establece de antemano, el coste final de su producción no puede ser superado en ningún momento, ya que entonces no sería rentable y la empresa perdería dinero, y eso sería el fin. Por esta razón, el desarrollo esta lleno de cálculos sobre estos costes con limitaciones de medios y recursos para abaratarlo: cambios continuos en la plantilla (se pasan de 5 programadores a 1 y de 1 a 5 cada mes), estrategias de juego sucio con el cliente, etc

Las situaciones típicas que el programador sufre durante las fases del desarrollo son:

- Inicio del proyecto. Puedes tener suerte y formar parte del análisis: hablar con el cliente y hacer documentación. Incluye también montar todo el tinglado, elegir frameworks, entornos, etc. Es lo más bonito, por eso es la fase que menos dura. La mayoría nunca vive esta fase y entran en el proyecto ya empezado, cuando no sabe nada y se pasan el día preguntándolo todo.

- Desarrollo general. Incluye programar un día y deshacer lo programado al otro porque han vuelto a cambiar los requisitos. Cambios continuos de proyecto por lo que nunca conoces un proyecto completamente y hace que no tengas nunca claro en que estás trabajando: síndrome del programador itinerante. Plazos de entrega imposibles que se van aplazando una y otra vez hasta la eternidad, dando la sensación de que la semana actual es siempre la última semana (y se trabaja como si así lo fuera). Síndrome del “último empujón y entregamos”.

- Fase de entrega e implantación, que es cuando aparecen los verdaderos problemas de cosas que no se han tenido en cuenta (“ah, era en cluster?”) y se aplican parches de última hora en jornadas maratonianas de 24 horas, fines de semana incluido.

- Fase de mantenimiento, aburrida y monótona en la que se aplican pequeñas (o grandes) correcciones, parches o nuevos módulos. Si el equipo de desarrollo lo formaba más de una persona, se verá reducido a una sola. Si el equipo ya era una sola, entonces está asumirá el mantenimiento mientras inicia un nuevo desarrollo a la vez y sin modificar los plazos debido a la sobrecarga. Efecto “todo a la vez”

Yo, Programador

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