En el principio...

... fue la línea de comandos. Neal Stephenson

HACKER CON MEGÁFONO: ¡Ahorra dinero! ¡Acepta uno de nuestros tanques gratis! ¡Es invulnerable, y puede atravesar roquedales y ciénagas a ciento cincuenta kilómetros por hora consumiendo dos litros a los cien!

FUTURO COMPRADOR DE MONOVOLUMEN: Ya sé que lo que dices es cierto... pero... eh... ¡yo no sé mantener un tanque!

MEGÁFONO: ¡Tampoco sabes mantener un monovolumen!

COMPRADOR: Pero esta tienda tiene mecánicos contratados. Si le pasa algo a mi monovolumen, puedo tomarme un día libre de trabajo, traerlo aquí y pagarles para que trabajen en él mientras yo me siento en la sala de espera durante horas, escuchando música de ascensor.

MEGÁFONO: ¡Pero si aceptas uno de nuestros tanques gratuitos te mandaremos voluntarios a tu casa para que lo arreglen gratis mientras duermes!

COMPRADOR: ¡Manténte alejado de mi casa, bicho raro!

MEGÁFONO: Pero...

COMPRADOR: ¿Pero es que no ves que todo el mundo está comprando monovolúmenes?

Aunque tiene sus años (1999) siempre me gustó. Tambien me gustaron mucho Criptonomicón y Manual para Jovencitas.

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No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. (Oscar Wilde)