Hace una semana empecé a escribir este post, que quedó trunco porque no le encontraba mucho la vuelta:

Si estas leyendo esto, y ya has leído algun post de los más viejos, soy la mascota de un Programador. En mi caso eso significa que lo amo (o como diría un amigo, compartimos un proyecto de vida juntos, aunque no proyectemos mucho que digamos). Eso trae consigo un sinfín de consecuencias. Entre ellas que trato de entender las cosas que hace, o que le gustan, a fin de pasar tiempo con el, y lograr que me mire como mira a esas cosas que le resultan tan interesantes :)
En otros términos, soy una mujer entrometida que no lo deja en paz.


El resultado es que nunca voy a meterme de lleno en sus actividades, ya sea por no entenderlas, o porque no me atraen demasiado. Pero e
s inevitable que intente acercarme a las personas con quienes las comparte, porque son al menos tan interesantes como mi programador. Gracias a eso he conocido personas increibles, fascinantes y poderosas.

Hoy pensaba que en ocasiones, no nos damos cuenta del valor que tienen las ideas que encerramos en palabras.

Hace un tiempo conocí a Marité, la esposa de Alberto (LU1DZ), y ayer tuve la oportunidad de conocer a Pina, esposa de Marcelino (LU7DSU).

La verdad es que Marcelino y Alberto son dos personas por demás interesantes, con vidas que brillan e iluminan la de quienes se acercan. Es imposible no encender el espíritu cuando se está a su lado, por la pasión con que emprenden cada actividad (particularmente si es algo que les gusta, claro).

Pero sus esposas son geniales!
Yo no sé si es verdad que se dedican al arte en defensa propia, como bromeábamos ayer.
De lejos se nota que tienen un espíritu libre, que les permite crecer y ayudar a crecer a quienes tienen a su lado. No sólo son el soporte físico y anímico de sus familias, sino que le dan la cuota de color y alegría que todos necesitamos en la vida.

Para muestra basta un botón:

Pintura sobre porcelana (Pinchen en la foto para ampliar la imagen. )

Pueden ver más en la página de Marité.

y aquí un videíto. La técnica se llama Vitreaux y se trata de un pesebre de navidad.

Pueden ver más en la página de Pina.
Actualización 18 de enero de 2008 : Nuevo sitio de Pina, creado por su hija Verónica.

Leave a Reply

No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. (Oscar Wilde)