Azar

Domingo a la noche (0:30 hs.). Fuimos a Aeroparque a buscar al hermanito de mi Programador, que llegaba de Comodoro Rivadavia. El arribo estaba anunciado para las 23:30, el avión llegó 1:30 am. Había que hacer tiempo.

El aeropuerto estaba vacío, los bares cerrados, excepto un cuchitril al lado de la sección de "Arribos domésticos". Vimos escaleras eléctricas, y como no había nada mejor que hacer, subimos.

Había un auto en exposición, en un piso completamente vacío. Mi Programador vió mas allá un aeromodelo (Ver -proximamente- Lista de Pasiones de Mi Programador). Y dos hombres terminando de pegar un afiche y arreglando una miniexposición de gigantografía, aeromodelo y soporte de monitor para ver películas, con mucha cara de sueño.

Tenía la cámara a mano, y empecé a sacar fotos del modelo, mas que nada para mi Programador, sin mirar ni leer, porque soy bastante despistada.
Uno de los hombres se ofreció a quitar del medio la cinta, para que no interfiriera en la foto, le agradecí y le pregunté que tenia que ver con la exposición, y me dijo "todo".
Así conocí a Roberto Litvachkes, su investigación sobre Gunter Plüschow y su fascinación por la Patagonia.

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No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. (Oscar Wilde)